Hoy quiero referirme a una odiosa realidad doméstica y cotidiana que conocen bien todos los padres de hijos de más de 6 años: los deberes. Malditos deberes.

No me andaré por las ramas, que para hilar fino ya me llega con el trabajo. Me parecen un error. Una carga insoportable e inútil tanto para los padres como para los hijos, así como un reflejo del fracaso del sistema educativo en España. Me dicen que sirven para inculcar sentido de la disciplina en los niños. ¿Disciplina? ¿Qué más disciplina queremos que tener a los niños sentados durante cinco o más horas al día escuchando a un profesor? ¡Si no hay nada más antinatural que un niño sentado y callado! Pero no nos basta con esa disciplina, no, además tienen que salir del colegio cargados de libros, llegar a casa corriendo y ponerse a estudiar. Pero entonces, ¿qué han estado haciendo en el colegio todo el día?

Me dicen que los deberes ayudan a fijar conocimientos. ¿Conocimientos? Esperad, que aquí me da la risa. ¿Qué conocimientos? ¿Todavía estamos con esas? Pero si hace mucho que sabemos que no se trata de adquirir conocimientos, sino de aprender a pensar, de manejar herramientas útiles para acceder a las fuentes de información y de ser capaces de procesar esa información con criterio. Yo no sé cuál es el río ese que pasa por Valladolid y de hecho siempre me confundo con el famoso y socorrido refrán, pero les aseguro que puedo destrozar con criterio crítico y rigor jurídico una decisión judicial que afecte a un menor de edad. Sin haber tenido que fijar conocimiento alguno previamente. ¿Que no recuerdo exactamente que decía el artículo 181 del Código Penal?, pues espera un momentito, que aquí tengo el Código Penal para consultarlo. Porque lo importante no es saber qué dice el artículo, sino qué significa y cómo se viene aplicando (o, en caso de ser brillante, ya para nota, de qué otra forma se podría interpretar).

Conocen el informe PISA, ¿verdad? Es el Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (por sus siglas en inglés, Programme for International Student Assessment). Pues resulta que España siempre está por debajo de la media de los países de la OCDE en rendimiento escolar. ¿Saben qué países demuestran mejor rendimiento? Han acertado, los que no mandan deberes para casa. Seguro que no es esa  la única razón del éxito de sistemas educativos como el finlandés, pero es un elemento más de una concepción de la educación que se basa en desarrollar las capacidades del niño o la niña, no de aplastarle bajo el peso de los libros y de los «conocimientos».

Tenemos a nuestros hijos todo el día pegados a una silla y con la cabeza gacha. Aborrezco esa imagen de sumisión y domesticación. El cerebro en desarrollo de un niño necesita diferentes estímulos y también descanso. Necesita movimiento y relajación. Necesita mucha conversación… pero, ay, no estamos dispuestos a hablar con los niños. Lee y calla. Escribe y calla. Adquiere conocimientos y calla. O, peor aún, y esto si que es insoportable, toca la flauta y calla.

Me dicen, cómo no, que exagero. No sé, ¿exagero? ¿Qué opinan ustedes?

Publicado por Yolanda Román

Jurista, activista y mamá equilibrista. Aquí sólo hablo de amor y de política. En el amor soy militante contumaz del totalitarismo libertario. En política no me caso con nadie. Escribo para no morir aplastada por mi misma y a veces soy M. George. En Twitter: @stricto_sensu.

Únete a la conversación

20 comentarios

  1. Llevas mucha razón en el planteamiento general sobre el sistema educativo y estoy de acuerdo contigo en parte, también en que es preferible educar en conceptos, en formas de pensar, en imaginación y menos en memorizar tochos insufribles que como bien dices en cualquier momento se pueden consultar. Decía que en parte porque también es bueno aprender a memorizar aunque no sean las valencias de todos los elementos o la lista de los reyes godos. Los niños vienen hambrientos de todo y son como esponjas dispuestos a empapar lo que se encuentren a su paso. Pondré un ejemplo de lo que digo: un niño de 6 ó 7 años, de los de hoy, sabe manejar cualquier consola, cualquier instrumento que lleve botones y tenga lucecitas de colores, ese mismo niño en dos años más sabrá el uso y abuso de cualquier artefacto telefónico, estará a la última en las tecnologías basura de consumo que, a bien seguro, las multinacionales del sector se encargan de alimentar convenientemente porque esos mismos niños son los clientes potenciales del hoy, no del mañana.
    Sin caer en los extremos añadiré que ni todos calvos ni con cien pelucas, quiero decir que luego los padres en general – no digo tú- «apuntan» a los niños a clases de matemáticas, de inglés, de tipos de asana para el yoga o de punto yugoslavo por poner un ejemplo, sin contar el deporte que ocupa otro tanto. Y lo que creo que falla es el concepto de tiempo libre porque en el fondo no deja de ser eso, un tiempo en que los niños no sabemos que hacer con ellos porque ni podemos ocuparnos, que sería lo más sensato, de ellos ni podemos dejarlos en la calle jugando como se hacía antes en los pueblos. Queremos en general la mejor educación para nuestros hijos con o sin deberes. El entrar en qué tipo de educación es otro tema. Y sólo añadiré que prefiero los deberes bien seleccionados y con contenido que a lo sumo les emplee dos horas a que esas dos horas las pasen tras la caja tonta o descubriendo el nuevo i phone o el mefistofélico whatsapp para que se vayan entrenendo porque si hacemos eso caeremos en contradicción con lo que apuntabas al principio. Imagino que a estas alturas de la película cada madre o padre (cada vez menos ambos como referencia o núcleo familiar) sabe o debería saber el tener unos conceptos claros sobre qué hacer con sus hijos en el tiempo de «los deberes».
    Saludos.

  2. El protagonista masculino de la excepcional película «Lugares Comunes» es profesor de literatura en la universidad cuando al inicio de la película lo jubilan anticipadamente en una Argentina en terrible crisis. Después de recibir la carta de juibilación, va a su aula y les dice a sus alumnos este excepcional monólogo que les transcribo.

    Si no han visto la película, es una profunda recomendación que les hago, búsquenla es de Adolfo Aristarain. Que lo disfruten.

    Guarden los apuntes. No vamos a hablar de Rayuela. Terminen de leerlo los que no lo hayan hecho y léanlo bien, no se dejen engañar por la forma o por el humor de Cortázar: es la historia de amor más desgarrada que conozco. (…) Espero que sientan el mismo placer que sentí yo al leerla. Si no les mueve un pedo, los que se joden son ustedes.
    Cuando termine el año casi todos serán profesores. De literatura no saben demasiado, pero es suficiente para empezar a enseñar. Eso no es lo que me preocupa. Me preocupa que tengan siempre presente que enseñar quiere decir mostrar. Mostrar no es adoctrinar, es dar información pero dando también el método para entender, analizar, razonar y cuestionar una información. (…)Si alguno de ustedes es un deficiente mental y cree en verdades reveladas, dogmas religiosos o doctrinas políticas, sería saludable que se dedicaran a otra profesión, a predicar en un templo o desde una tribuna. Si por desgracia siguen en esto, traten de dejar las supersticiones en el pasillo antes de entrar al aula.
    No obliguen a sus alumnos a estudiar de memoria, no sirve. Lo que se impone por la fuerza se rechaza y en poco tiempo se borra. Ningún chico será mejor persona por saber de memoria en qué año nació Cervantes. Pónganse como meta hacerlos pensar, que duden, que se hagan preguntas. No los valoren por las respuestas, las respuestas no son la verdad, buscan una verdad que siempre será relativa. Las mejores preguntas son las que se vienen repitiendo desde los filósofos griegos. Muchas ya son lugares comunes, pero no pierden vigencia: Qué, cómo, cuándo, dónde, por qué. Si en esto también aceptamos eso de que «la meta es el camino», no nos sirve como respuesta. Describe la tragedia, pero no la explica.
    Hay una misión o un mandato que quiero que cumplan. Es una misión que nadie les ha dado pero que yo espero que ustedes, como maestros, se impongan a sí mismos: despierten en sus alumnos el dolor de la lucidez. Sin límites. Sin piedad.

    1. Iñaki, gracias. Por el texto y la recomendación. Algunos de los poderes fácticos y no tan fácticos se echarían a temblar con la frase «Pónganse como meta hacerlos pensar, que duden, que se hagan preguntas»
      Yolanda, es que es oir hablar del sistema educativo (versión n) en este país y se me nublan las teclas….no acierto a decir nada.

  3. Pues, de hecho, parece que el sistema ha ido «ascendiendo» y ahora la universidad empieza a funcionar igual. El famoso «plan Bolonia» y los deberes parece que tampoco tienen muchas veces una función clara. Si, al menos, fuesen retos que implicasen investigar, para los que hiciese falta algo de creatividad, o trabajos en los que se valorasen habilidades más allá del cálculo y la memoria… a lo mejor tendrían sentido. Pero no parece que vayan por ahí los tiros.

  4. En mi caso me parecen peor los padres que después del cole apuntan a los niños a extraescolares cada día…fatal, luego nos quejamos que la escuela mata la creatividad, pr si tb stá en nuestras manos…los niños han de jugar al salir del coleeeeeee

  5. No voy a contrariarte, y pienso también que el exceso de deberes para casa es absolutamente innecesario e inapropiado si cabe. Lo que si es cierto es que el hecho de que los niños empleen algo de su tiempo libre (no tanto) en estudiar desde edades tempranas agiliza bastante el hábito de estudio que, tal vez por desgracia, no tendrán más remedio que tener pocos años después.
    En el colegio se hacen muchísimas cosas, es más, los maestros nos preguntamos lo contrario: ¿Pero que hacen en casa los niños? ¿No les hablan? ¿no les eschchan? ¿no les enseñan a vestirse? ¿No dan ejemplo?… Hay un sin fin de cosas que los niños deben de aprender en sus hogares, de su padre y de su madre… pero la realidad nos dice que eso cada día está más lejos de la realidad.
    Esto no justifica el exceso de deberes (algo de lo que soy contraria) pero si aclaro la pregunta que te hacias.
    Yo también soy de la opinión, y la defiendo por encima de todas las cosas, que los niños aprenden de la experiencia, del ejemplo, y de un sin fin de cosas (por supuesto no las innumerables horas de TV que ven porque así, desgraciadamente también están muy callados.

    Sería bueno que reflexionaramos sobre esto: el sistema educativo está cogido con pinzas, pero en casa también nos despreocupamos de todo (sin ánimo de generalizar).

  6. …Desde niño cuando estudiaba historia y literatura especialmente, me quedaba pensando: «si para este examen he tenido que aprender, perdón memorizar, todo esto ¿Qué pasará cuando me pongan un examen de los XX siglos que han pasado? Me aterrorizaba sólo pensarlo porque creía que todo ese contenido no sería capaz de aprenderlo…
    Ahora con mis niño y niña me uno a sus cóleras de «no quiero hacer la tarea» porque los pobres encima de cargar kilos de libros de casa a la escuela y de la escuela a casa tienen que dedicarse todos los días a hacer deberes.
    Intentando conversar con la tutoria de la pertinencia de tantos deberes, me decía: «… es que los alumnos además de aprender tienen que crear el hábito del estudio permanente y los deberes son el mejor recurso para que el niño empiece con ese hábito fuera de la escuela»
    ¡Bendita mentira!… el profesorado en su mayoría son los mejores transmisores del sistema tecnocrático de la educación.
    Entonces me pregunto ¿Nadie acercó a estos docentes algún texto de Freire, Freinet, Frato…?
    La esperanza me queda en la resiliencia (término que últimamente las ONGD lo han pillado de moda) Si del temor que tuve en mi infancia a memorizar los veinte siglos de historia o literatura pensando que era imprescindible para ser universitario he salido victorioso y consciente de que no es necesario. Nuestros niños y niñas seguro que también tendrán sus mecanismos de escape y ahí tenemos que estar para acompañarlos

  7. One more thing. I believe that there are numerous travel insurance internet sites of reliable companies that allow you to enter holiday details to get you the quotations. You can also purchase the actual international travel cover policy online by using your own credit card. Everything you need to do is usually to enter your current travel particulars and you can see the plans side-by-side. Simply find the program that suits your financial allowance and needs after which it use your credit card to buy them. Travel insurance on the internet is a good way to begin looking for a dependable company with regard to international travel cover. Thanks for expressing your ideas.

  8. El error no comienza a los 6 años porque los profesores les manden deberes, comienza cuando van a educación infantil que le ponen fichas y más fichas ¿los niños de apenas 3 años comprenden la ficha?¿no sería mejor aprender de forma manipulativa? Tengo 19 años y empece «preescolar» con 4 años no 3 y lo recuerdo con juegos, canciones, dibujos libres… los que ahora están en educación infantil lo recordaran igual que la educación primaria, secundaria y sera por fichas, deberes. ¿Tendrán las mismas maneras de expresarse ya que siempre han tenido seguido el modelado marcado?¿Creen que sabrán mas?
    Una vez que llegan a primaria, están cansado de fichas y para que noten el cambio de que son mas mayores les añaden deberes a casa…

  9. Hola Yolanda, tocaya. Tal vez te suene mi nombre. Aix-en-Provence. Adivina.Te he encontrado en este mundo virtual y me ha encantado este artículo tuyo. Ahora soy profesora de francés y no puedo estar más de acuerdo contigo. Yo no mando deberes. Si acaso uno pequeñito cuando se portan mal, jeje. Esto debe cambiar. En la idílica Finlandia, educacionalmente hablando, no hay o casi no hay deberes. Gracias por leerme. Un abrazo.

    1. Hola, sí, funciona, auqnue no todos los comentarios parecen publicados. ¡Me alegro de encontrarte por aquí! Bonito lo que cuentas. Un abrazp. Yolanda.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.