En una playa las siluetas de unos migrantes buscan cobertura. La luz de la luna y la luz de los móviles iluminan la escena. Quieren hacer una llamada, dar la buena nueva a sus familias. Una etapa más superada.

O quizás yo diría que invocan a algún dios para que les recargue de la energía que necesitan en su valiente opción.

No puede ser más acertada la concesión del World Press Photo 2014 a la foto de John Stanmeyer. Es una buena llamada de atención. A los europeos, a los suizos, a los tomadores de decisiones, y a los opinólogos. La foto es evocadora e inspiradora. La foto te hace pensar en sus familias, en los que les despidieron, en los que esperan esa bendita llamada. La foto te hace sentir la ilusión puesta en un viaje insensato y cargado de peligros.

Exclusión, fronteras, racismo, rechazo, cupos, bolas de goma, invasión, control, xenofobia… son palabras que cada día más definen nuestra realidad y a algunos esto nos provocan una sobredosis de vergüenza, rechazo e indignación.

Hace apenas una semana, los suizos, mediante referendum decidieron poner cuotas a la inmigración europea para gran escándalo de la Comisión. Daba risa oír a los funcionarios europeos o leer los titulares de los medios. Cuánta incoherencia!

Los españoles consideramos que nuestros jóvenes promesas gozan de un derecho innato que debe garantizarles trabajo y dignidad, allá donde emigren huyendo de nuestra crisis. Y esperamos que nos llamen y nos lo cuenten. Incrementando la incoherencia.

Y mientras, en nuestras fronteras a bolazo limpio recibimos a los subsaharianos. ¿Será porque son negros? ¿Será que les vemos inferiores, una especie de animales?

La cifras de muertos de la tragedia de Ceuta, crece cada día, y se rodea de justificaciones, excusas y hasta culpabilizaciones hacia las ONG. No vaya a ser que a alguno de los responsables políticos se le vaya a ocurrir hablar de perdón, verdad, depuración de responsabilidades o reparación. ¿Tanto les cuesta? ¿O es que consideran que esos negros no se lo merecen?

Veo en esa foto un homenaje a Ibrahim Keita, Armand Debordo, Ousman Kenzo, Oumar Ben Sanda, Yves Martin Bilong, Daouda Dakole…  y a todas esas personas con nombre y apellido, con pasado y deseos de futuro truncados, que murieron con un único objetivo: la búsqueda de dignidad y que nunca podrán hacer esa llamada para contarlo.

 

 

Foto: World Press Photo of the Year 2013 by John Stanmeyer

Publicado por Maria

Activista convencida de la necesidad de incidir para conseguir cambiar y evolucionar. Responsable de la Incidencia Política en temas internacionales en Amnistía Internacional. Este es un blog personal.

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3 comentarios

  1. Así es incoherencia, indignación mientras ocurren estos hechos se siguen gastando millones de euros en gastos armamentistas, criminalizando los movimientos migratorias que nos más que los efectos de una lógica incoherente y depredadora.Gracias por tus reflexiones!!!

  2. Ayer fue Ceuta hace unas semanas Lampedusa
    Siento una profunda tristeza y al mismo tiempo una inmensa rabia contenida al constatar una vez más lo que interpreto como el resultado de políticas y sistemas educativos vacíos de contenido “HUMANO”.
    Hoy me siento más migrante y clamo a quién corresponda mis derechos como ser humano y recordando la canción de Raimón repito una y otra vez “No, jo dic no, diguem no. Nosaltres no som d’eixe món”, de un mundo “civilizado” en los que la legislación y parlamentos democráticos amparan a responsables políticos para aplicar las medidas inhumanas .

  3. Al leer estos (acertados, honrados, hermosos, valientes) comentarios de mi amiga María del Pozo sobre la situación contemplada, lamento incidir en mis reflexiones hechas -creo- ya en ocasión anterior: que la Humanidad está hecha una ful, que una gran parte (no sé si decir mayoría) piensa lo que piensa y eso propicia la actuación de los que gobiernan. La humanidad vive todavía en una fase de infantilidad o de adolescencia. Y es por tanto muy egoista. Piensa en términos muy individualistas (cosa alimentada y mucho por el sistema capitalista). Y al no tener capacidad de pensar como grupo o conjunto, no con-padecemos a quienes son desgraciados. O admitamos que piensa de otra manera una partecita de la población. Si no ¿cómo explicar que salgan esas mayorías repelentes en las votaciones? (Así nos va en España…) Y por eso, la Europa (“cristiana”) pone vallas en las fronteras para que no entre ningún desfavorecido, porque nos estropea el banquete…

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