No hay lugar a dudas: el futuro ya no es lo que solía ser. Todo ha cambiado, está cambiando y cambiará. Además de todos los retrocesos que ya hemos visto, otros lamentablemente veremos.

Pero ¡por dios! ¡démosle alguna oportunidad al 2013! El pobre sin haber nacido ya viene cargado de todo tipo de etiquetas, cada una por supuesto peor que la anterior.  Y sin embargo tenemos por delante 365  días para construir, 365 días para crecer, innovar y sobre todo para comernos la vida.

No sabemos a qué le tendremos que hacer frente ni cuantas malas noticias habrá que digerir. Quizás nos toque reinventarnos y correr riesgos. Para todo esto se necesita mucha energía. Sé que es difícil pero habrá que intentar pelear contra el miedo y el desaliento para evitar su efecto paralizador.

Un consejo: huyamos de las personas con “horchata en sangre” (una de mis expresiones preferidas), y de los tertulianos y depresivos varios.  Nos queda mucho trabajo por delante, muchas campañas para poner en marcha, mucha sanidad y educación por las que pelear, manifestaciones a las que asistir, ciberacciones a las que sumarnos, incidencia y reincidencia por hacer, denuncias y reivindicaciones múltiples.

Podemos y debemos, ante las dificultades, generar redes, apoyarnos, pedir ayuda y reivindicar juntos y, algo que considero fundamental en un entorno así, demos rienda suelta a la amistad, a la fiesta, al cuerpo y a todo tipo de placeres.

Al árbol de los deseos le pido coraje y creatividad para el 2013. Os dejo con sus ramas y sus ilusiones y no dejéis que el resto defina vuestro ánimo y espíritu, ya sabéis también es cuestión de actitud…

 

 

“Árbol de los deseos” Foto tomada en Vic, diciembre 2012

Publicado por Maria

Activista convencida de la necesidad de incidir para conseguir cambiar y evolucionar. Responsable de la Incidencia Política en temas internacionales en Amnistía Internacional. Este es un blog personal.

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2 comentarios

  1. Hay arboles en los que cuando una rama crece las otras luchan por crecer mas buscando la luz del sol….y al final el árbol es inmenso

    Sin embargo hay otro tipo de arboles en los que no se busca crecer sino tapar las otras ramas….lo que las lleva a enraizarse e impiden cualquier crecimiento real

    En España el sentir de muchos es el del segundo tipo de árbol…el día que nos demos centa que la solución es el primero entonces si que podremos realmente soñar y pedir

  2. Como de costumbre, estás acertada, María del Pozo. Pero claro, según ante quien. Otros habrán que te tildarán de utópica, de irrealista… ¡como si la Historia no estuviera amasada de utopías y de emprendimientos llamados ilusorios! Estamos donde estamos como especie, porque ganaron la partida los utópicos. Así que, a pesar de ciertos augurios, NOSOTROS, los de la Conspiración de Acuario, tiramos para adelante y empujamos la Historia como mejor creemos. Con sangre más o menos caliente (según las condiciones corpore-espirituales de cada quien). Con ilusión y esperanza. Con fe en la Humanidad, hombres y mujeres. Con esfuerzo sacrificial si es preciso… ¡Adelante, María, en este Primero de Año!
    -Jaime-

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