Estoy enganchada a las redes sociales on-line. Trabajo con ellas. Vivo con ellas. Crezco en ellas. Fluyo a través del Twitter, desprecio el Facebook casi siempre, uso el Eskup cuando quiero destacar noticias, miro el linkedin para ver quien mira mi perfil, paso del google+…

Es decir que, en realidad, yo soy “Tuitera”. Empecé tarde pero antes que Pedro J Ramirez, empujada por un grande, Sindo Lafuente, y sostenida por una red de gente que enseguida me acogió, como Irene Milleiro, la más digital del las reincidentes.

No sé cuando me enganché. Pero me da igual, sigo enganchada porque mi red de vez en cuando me regala momentos únicos, experiencias increíbles que hacen que me maraville con la fuerza del compartir.

En la última semana he vivido momentos mágicos como entrar en contacto con los maravillosos pelones peleones unidos por su lucha personal contra diversos cánceres, con uno entre cien mil una Fundación contra la Leucemia creada por un padre lleno de energía y de esperanza, la fábrica de canciones un proyecto de integración social con banda sonora original. Pero no solo eso, también he conocido a Joe Hisaishi, el compositor de la mayoría de las películas de Miyasaki y de Kitano, y la música de Nausicaa se ha convertido en mi banda sonora vital de esta semana.

Pero las redes sociales on-line son capaces de mucho más. Son soportes para movilizar, para incluir y para activar. Son herramientas para liberar a pueblos oprimidos por la desinformación. Son la mayor arma de comunicación jamás fabricada. Este fin de semana tuve la suerte de compartir experiencias con Basel, un cineasta egipcio torturado en varias ocasiones, con Z un dibujante que vio morir a una chica a la que confundieron con él, a Zeineb Toumi que fue rechazada por su familia por apoyar las revueltas tunecinas. Todo esto gracias a un encuentro social sobre redes on-line #tomaelpoder.

Siempre estuve enganchada a las relaciones sociales. Me nutro de los encuentros. Y estas nuevas redes sociales on-line me parecen maravillosas. Las reivindico y las proclamo y les doy las gracias por ayudarme a seguir creciendo.

Les dejo con Joe, como no podía ser de otro modo…

 

Publicado por Lula

Ingeniero Agrónomo que no distingue un manzano de un peral. Empecé mi carrera en el lado oscuro, trabajando como lobista para grandes multinacionales en Bruselas. Un día deje el lobbying, y me fui a recorrer el mundo con una mochila. Poco después de mi vuelta decidía dedicarme en cuerpo y alma a a cambiar el mundo, para hacerlo más justo, usando la comunicación. Y en esas estoy.

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2 comentarios

  1. Este post expresa perfectamente el potencial que yo siento y que creo que tienen las redes sociales, más allá de ser un divertimento, una herramienta de márketing empresarial o una forma de estar en contacto con los amigos, como muchos creen. Se puede hacer tanto con ellas y espero que consigamos tantos cambios sociales positivos a través de ellas, que creo que aún no hemos explotado ni una décima parte de su potencial.
    me reenvío el post al correo, lo tuiteo y lo voy a compartir con algunos “escépticos” para seguir “evangelizando” y que la gente tome concencia del gran poder que tenemos juntos en las redes. :)
    un saludo!
    Encarni

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