Me gustan las mujeres

 

Y sobre todo las mujeres valientes, buenas e inteligentes, como las cinco a las que acompaño en este blog.

Imagínense  cuanto me gustan que hasta tengo una lista donde las voy añadiendo cuando me las encuentro. A veces las conozco en un bar, a veces en internet, a veces en las páginas de un libro o en una conferencia.

Créanme, esas mujeres podrían arreglar el mundo, y bien.  El problema es que entre ellas no se conocen. No tienen un lugar donde encontrarse. Mi sueño es construir ese espacio, donde las mujeres buenas y valientes se unan para cambiar el mundo.

Este blog de Las Reincidentes es un intento a pequeña escala. Me uno a estas mujeres fantásticas que cuentan, y muy bien, lo que les dá la gana. Yo hablaré de mi vida, de la vuestra, de la gente que quiere cambiar las cosas, de éxitos, de fracasos, de nuevas y viejas ideas. O sea, de todo lo que me apetezca. Porque este será mi blog personal, y mucho.

Aviso: me gusta la polémica, me encanta el debate y estudié para ser abogada . ¿Qué quiere decir esto? Que me encantan las discusiones, los debates, la provocación. Y que desde aquí intentaré agitar un poco y ser políticamente incorrecta muchas veces. Y espero vuestras reacciones, comentarios, ideas y hasta invitaciones a comer, que es algo que también me encanta.

Venga, entrad, disfrutad y criticad. Llegan Las Reincidentes.

Publicado por Irene Milleiro

Enganchada a la Justicia, las causas sociales y las series. Me divierto defendiendo lo opuesto a lo que estás diciendo, y después nos vamos de cañas. Soy directora global de campañas en Change.org, pero en este blog las opiniones son personales, y mucho.

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6 comentarios

  1. Vayamos por partes si me lo permites Irene. Está bien -por las razones que sean- hacer proselitismo de género en cualquiera de los aspectos de nuestras vidas con relación a un todo siempre que ese todo no sea universal, quiero decir que no sea excluyente por sistema o por definición, ya que entonces caeríamos en la perspicacia de no saber si son churras o merinas. Por contra vindico una realidad más amplia con géneros revueltos, como una especie de «melting pot» en donde todo cabe, todo que sea decente y enarbole al menos la capcidad de comprensión mínima para que nos podamos entender que es de lo que se trata -creo. Y luego ya veremos quienes arreglan ese disaguisado que llamamos mundo.
    Saludos

    1. Armando, ya me irás conociendo, espero ;) En el título juego unnpoco con los dobles sentidos, porque de hecho estoy casada con una mujer. Y de ahí la broma. Hablaré de hombres, mujeres, niños, perros y lo que se tercie. Gracias por el comentario :)

  2. ¡Ya empezamos! No era necesario que desvelaras si estás casada con una mujer, un hombre o con una suerte de ambos. Sencillamente esas cosas no tienen la mínima importancia, así como no se dice si te peinas al derecho o al centro, o si comes palomitas frente a la película de turno, Deberíamos ir superando el decir yo esto o yo lo otro porque en realidad cuando llamamos la atención sobre aspectos íntimos y propios sobre el género lo que en realidad perseguimos es clamar a los cuatro vientos nuestra condición. No creas que no entiendo cuanto dices , de veras que lo hago pero entiende tú que cansa (te lo digo desde el cariño) el avisar o enfatizar que tu pareja es tal o cual cuando esas vanalidades hace tiempo que la sociedad las ha superado o eso creo. Sí aceptaría por novedoso que proclamaras que formas parte de un harén o que estás casada con un tigre de bengala, eso sí habría que decirlo, no lo otro.
    Saludos.

  3. Siempre tuve claro que las mujeres podrían arreglar el mundo mucho mejor, algunas, no solo mantenerlo limpio y ordenado que no sería poco.

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