A los holandeses, esos europeos tan altos y rubios con grandes sonrisas, los españoles les damos pena. No lo reconocen, porque son de cultura protestante y discreta. Pero cuando fui estas navidades a visitar a la familia política todos me miraban con ojillos apenados, muy conscientes de  las penurias de esta España nuestra. Y me decían: “Sí, en Holanda es duro también. Aquí también hay recesión”. Lo hacen por animar, por solidarizarse, por decirnos “no estáis solos”.

Pero es mentira. Lo sé porque su cifra de paro es del 6% y la nuestra del 27%. Y porque su paro juvenil es del 10%, y aquí casi del 57%. Lo sé porque llevan días discutiendo en los periódicos y en los bares si hacer pis en la ducha reduce el consumo de agua y es mejor para el medio ambiente.

Ustedes se reirán, pero es verdad. Un alcalde del partido verde es el que ha puesto el debate encima de la mesa (o dentro de la ducha, según se vea) y a partir de ahí toda Holanda se ha puesto a debatir si un buen ciudadano debe mear en la ducha por las mañanas.

¿Y saben qué? Que les envidio. Porque estar debatiendo sobre si hay que hacer pis en la ducha para cuidar el medio ambiente es mucho más sano  que entrar en la ducha sintiendo esa sensación de náusea que siento yo tras haberme leído en la cama las noticias del día.

Porque vaya semanita que llevamos. Si ya lo suponíamos, Jorge Vestrynge, aquel señor de ondeante flequillo rubio en los 80, nos lo confirma: “Aquí está pringado hasta el apuntador”. Y yo me pregunto: ¿dónde está la gente honrada, la gente decente? La hay, yo les conozco. Son el director y los profes del cole de SuperAntonio, la madre y arquitecta que lucha porque todo el mundo pueda tener libros de texto, los padres que crean un proyecto para luchar contra las enfermedades raras como la de su hijo, las personas que todos los días corren contra la leucemia o los chavales con síndrome de Down que nos recuerdan que no somos distintos.

Y me reconcilio con el mundo soñando que algún día toda esa gente buena, valiente, decente, se una y dirija este país, y vaya todo tan bien que cuando abramos el periódico el debate sea si debemos o no mear en la ducha.

 

P.D. Dedíquenle un ratito a ver todos los vídeos que enlazo arriba. No se arrepentirán.

 

Publicado por Irene Milleiro

Enganchada a la Justicia, las causas sociales y las series. Me divierto defendiendo lo opuesto a lo que estás diciendo, y después nos vamos de cañas. Soy directora global de campañas en Change.org, pero en este blog las opiniones son personales, y mucho.

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3 comentarios

  1. no se si les damos pena o no, vivo en Holanda desde hace tiempo, y de verdad tu familia politica no te miente, las cosas se empiezan a poner mal…en todo caso…adelante con el blog mujeres valientes….que cada vez se nos oiga mas…

  2. No todos los holandeses somos altos y rubios, pero sí nos dais un poco de penita. Bueno algunos un poco menos. Por ejemplo los que tienen 22 millones de euros en una cuenta en suiza. O los que tienen un apartamentazo en Marbella escondido para Hacienda…

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