Las mentiras de Frankenstein

“Esto ya se lo dije al de seguridad, que esto era peligroso. Que un día nos íbamos a despistar y nos lo íbamos a tragar.”  Nada más empezar, fundido a negro con la conversación telefónica del maquinista segundos después del accidente. No fue el único. Durante los meses previos al accidente, fueron varios los maquinistas que alertaron […]

Bien acompañadas

Hace más de un año (¡horror!) les propuse un reto a mis compañeras Reincidentes. Les di una copia de “Vayamos Adelante (Lean In)“, el libro escrito por Sheryl Sandberg, la jefa de Operaciones de Facebook, y les pedí que lo leyesen y escribiésemos cada una un post sobre alguno de los capítulos. Aunque todo el […]

Llama al timbre

Otra mujer asesinada por su pareja o expareja. Y van muchas, 41 sólo este año. Son noticia un día en el telediario y las organizaciones de mujeres aprovechan la atención para volver a denunciar el problema de la violencia machista. Muy bien, pero ¿qué hacemos? La violencia de género es uno de los temas que […]

Vacaciones para todos. O no.

Voy a confesar algo: me encantan los EEUU. Me gusta su gente, sus ciudades, sus pueblos, la participación social en organizaciones de base, su filosofía de intentar hacer siempre más y mejor. Me gusta hasta la atención de los camareros en los restaurantes, muchísimo más educada y eficaz que en nuestra España. Pero también hay […]

Sí, quiero

Richard y Mildred Loving eran una pareja de Virginia, en EEUU. Richard era Blanco y Mildred negra. Y por eso no podían casarse. En 1958 se escaparon a Washington para poder hacerlo, pero al volver a Virginia fueron condenados a un año de cárcel por violar la ley que prohibía los matrimonios interraciales. Los Loving lucharon […]

Váyanse a paseo

Pesadilla. Esta semana toca Debate sobre el Estado de la Nación. Les reconozco que no puedo con él, por muchas razones. Primero, porque esto no es un debate, a no ser que en España se considere un debate la lectura de discursos. Al menos el amigo Obama es honesto y hace un Discurso sobre el […]

Ay pena, penita, pena

A los holandeses, esos europeos tan altos y rubios con grandes sonrisas, los españoles les damos pena. No lo reconocen, porque son de cultura protestante y discreta. Pero cuando fui estas navidades a visitar a la familia política todos me miraban con ojillos apenados, muy conscientes de  las penurias de esta España nuestra. Y me […]